El tiempo libre para Gastón Arana (40) era el campo, la aventura, el folclore. Una de esas citas con lo criollo lo llevó a salir de su casa en la Villa Chacabuco, en Santa Lucía, el último domingo. Primer punto de destino: festival y doma en Pedernal, Sarmiento, dijeron ayer sus familiares. Segundo escalón de esa excursión, la fiesta de la Virgen del Rosario, en Las Lagunas del Rosario, departamento mendocino Lavalle.

Pero allí no llegó. Alrededor de las 18,30 del domingo, cuando transitaba por la Ruta Nacional 40 a bordo de su Chevrolet Astra acompañado de otras tres personas, perdió el control y terminó a los tumbos en el vehículo, justo en el ingreso a la huella que lleva al distrito mendocino donde año a año se realiza el tradicional festejo, al que asisten muchos sanjuaninos.

Arana pudo ser auxiliado y trasladado con al menos otro herido en una ambulancia rumbo a un hospital en Mendoza, pero las lesiones que había sufrido no le habían dejado ninguna salida. Llegó sin vida, informó la prensa mendocina.

‘Sabemos que con él iban dos hombres y una mujer. Uno de los que iba en su auto es Luis Páez, que quedó con un golpe fuerte en el pecho… él nos avisó del accidente. No sabemos cómo fue que pasó y él tampoco nos contó porque casi no podía hablar, pero todo esto es muy doloroso’, alcanzó a decir el padre de Gastón, Juan Arana.

Gastón era empleado municipal y cumplía funciones en el matadero. Estaba casado y era padre de una pareja de adolescentes, uno de los cuales, el varón, también había heredado su gusto por los caballos y las tradiciones, precisaron.

Ayer, este diario intentó obtener alguna información sobre el hecho en la subcomisaría del distrito mendocino Jocolí, a cargo de la investigación del siniestro, pero desde allí se negaron a proporcionar datos: ‘Sólo podemos decir que se trata de un Astra de San Juan’, dijo escuetamente uno de los uniformados que atendió la requisitoria periodística.