San Juan, 15 de julio.- El caso de Cristian Muñoz, el agente de Policía detenido por estar sospechado de liberar la zona durante el robo que terminó con el rugbier Pablo Aguilar apuñalado, pone sobre el tapete los últimos hechos escandalosos en los que estuvieron involucrados policías de la provincia. Desde julio de 2014 hasta la actualidad, salieron a la luz al menos 5 casos en los que se vincula a afectivos con robos, coimas y hasta crímenes.

Uno de los casos más resonantes es el que sucedió el pasado 7 de junio, cuando tras una fiesta, un joven de 15 años asesinó a Darío Ángel Torres, de la misma edad. En el hecho quedaron involucrados dos policías, que serían dueños de la casa en la que se había realizado la fiesta clandestina.

A su vez, en febrero de este año, un cabo y un agente de la División Tránsito fueron detenidos por un supuesto caso de coima. Una familia mendocina que circulaba por la zona de El Encón, en 25 de Mayo, denunció que tuvieron que pagar 800 pesos a uno de ellos para seguir circulando.

Por parte, en noviembre de 2014 hubo un robo en la tesorería de la Municipalidad de Santa Lucía, de 436.645 pesos. El policía Juan Pérez Calvo fue detenido por estar involucrado. El oficial hacía adicionales en la Municipalidad y, si bien el día del atraco no estaba de turno, se encontraba en el lugar.

Un informe sobre las llamadas desde sus celulares puso al descubierto la conexión entre él y el otro detenido, el empleado Gustavo Delgado. Su situación se complicó cuando su padre se presentó en la Policía y entregó una bolsa con 104.070 pesos que se cree era parte del botín.

Mientras que, en julio de 2014, el penitenciario Franco Molina, de 29 años, cayó acusado de amenazar a una pareja en un boliche con un arma y por golpear al hombre. El hecho sucedió en Zonda y al uniformado le atribuyen haber usado una pistola marca Browning 9mm, secuestrada entre unos cables cerca de la barra del local bailable.