Un albañil de 49 años estaba internado anoche, grave, en terapia intensiva del hospital Rawson, luego de que la actual pareja de su ex mujer, lo atacara por detrás con la hoja de una tijera de cortar pasto en la puerta de un local de quiniela en Rawson. Tras el ataque, el obrero fue operado y debieron extirparle un riñón. El atacante fue detenido con el arma usada de manera traicionera, dijeron en la policía.

La víctima fue Manuel Castro, 49 años, trabajador y padre de 10 hijos, con los que vive en el barrio Franklin Rawson, en Rawson. La versión es que hace unos 5 meses, Castro se separó de su mujer, con la que tuvo todos los chicos. Desde entonces, la actual pareja de su ex, un sujeto identificado como Oscar "El Hormiga" Silva (29) -con antecedentes-, comenzó hostigar al obrero, dijeron las fuentes.

Deolinda Castro (20), una de las hijas del obrero, afirmó que desde que sus padres se distanciaron, Silva -"aconsejado" por su mamá-, nunca dejó tranquilo a su papá: "Silva y otro sujeto hasta patotearon una vez a mi padre y antes del ataque, mi mamá y él anduvieron buscando a mi viejo por mi casa", dijo la chica.

Lo cierto es que las agresiones tuvieron su punto límite el martes a las 20:30, cuando Castro salió de trabajar y fue a jugar a una agencia de quiniela de Hipólito Yrigoyen, entre calle 4 y 5, Rawson. Después de apostar, Castro se quedó en la puerta del local charlando con el dueño. Ahí fue que pareció Silva con la tijera de podar y le dio un puntazo en la espalda que le perforó un riñón y parte del intestino, precisaron en la policía.

Luego del aviso de una vecina, efectivos de la Subcomisaría del Barrio Ansilta, a cargo del subcomisario Rodolfo Andrada, salieron en busca de "El Hormiga" Silva y lo detuvieron cuando caminaba con el arma cerca de Boulevard Sarmiento y Vidart, dijeron fuentes policiales.

Tras el ataque, Castro fue llevado al hospital, donde lo operaron inmediatamente. Ayer la mediodía, fue sometido a otra cirugía donde le extirparon el riñón, aseguró Jorge Manrique, sobrino de la víctima. "Los médicos me dijeron que ahora está en manos de Dios", aseguró Manrique.