Un vecino que llegaba a las 4.30 de ayer dio el primer aviso. Y enseguida varios más sumaron sus esfuerzos a los de Diego González y su señora, para tirar agua a esas llamas que devoraban todo en un dormitorio y se propagaban al resto de la casa. Cuando Bomberos controló el fuego, los daños eran graves en esa vivienda, la del padre de Diego, Rubén Joaquín González (59) en Torino al 859, en Rawson. Diego explicó ayer que su papá se había ido de pesca con su pareja a Iglesia, el último jueves, y dejó encendido un foco en el dormitorio. Allí -dijo González- Bomberos identificó un cortocircuito, cuyos restos cayeron a la cama e iniciaron el incendio. Dos televisores, una videocasetera, otra videograbadora, un equipo de música, un DVD, una cama, mesas de luz, un ropero, toda la ropa y daños en la casa se incluían entre las pérdidas, que no fueron mayores de milagro: González es técnico en refrigeración y el fuego no alcanzó 8 heladeras y 2 freezer que había para reparar; tampoco la casa del lado, que es de madera, dijo Diego González.
Grandes pérdidas en una casa por el fuego
Familiares del perjudicado dicen que todo se desató por un cortocircuito.

