La preocupación era mucha. Desde el último miércoles, la familia de un jornalero de 29 años no sabía nada de él. Ese día había salido con plata rumbo a Capital para regularizar las boletas de energía eléctrica que se debían en el domicilio que comparte con su mujer y sus 6 hijos en Las Chacritas, 9 de Julio. Supuestamente era un trámite que no le llevaría muchas horas, pero desde que se subió al colectivo nadie supo más nada sobre su paradero. Angustiados, su familia hizo la denuncia en la Seccional 31ra y hasta se montó un operativo de búsqueda con otras dependencias policiales y un perro de la Sección Canes por la zona. Pero ese operativo dio negativo. El desconcierto de sus parientes se fue incrementando y hasta fueron a la Central de Policía a pedir más ayuda, pero ayer al mediodía el joven apareció sano y salvo en su casa, aunque después surgieron dos versiones sobre dónde estuvo: una de ellas señalaba que había ido a cumplir una promesa a la Difunta Correa y la otra, que se quedó ‘festejando’ en ese paraje con unos amigos, informaron fuentes policiales.

Por quien se armó tamaño revuelo fue por Carlos Ramón Ortiz (29). El joven había sido visto por última vez el miércoles pasado a las 17 cuando salió a la ruta 20 a tomar un colectivo que lo llevara hasta el centro capitalino. El muchacho llevaba solamente 870 pesos en los bolsillos y unas boletas impagas del servicio de energía eléctrica. ‘Le habían cortado la luz y llevaba esa plata que había ganado en la cosecha para pagar las boletas que debía. Para colmo ni celular tiene como para contactarlo’, dijo ayer en la mañana Carlos, el padre del jornalero.

Como no regresó a su casa en el Loteo Municipal, en Las Chacritas, su familia hizo la denuncia al día siguiente en la Seccional 31ra. A partir de allí, se montó un operativo de rastrillaje pensando en que tal vez al joven algo malo le había pasado, explicaron. Por eso, se convocó a un perro de la Sección Canes y a once policías de la comisaría 31ra y de Seguridad Personal para que rastrillaran las inmediaciones del domicilio de Ortiz, indicaron en la Policía.

Los policías no encontraron ni un indicio sobre el jornalero y por eso su familia fue ayer a pedir más ayuda en la Central de Policía. Pero unas horas después, el muchacho apareció en su casa y en la comisaría dijo que había ido al centro, pero como estaba cerrado se fue hasta Caucete en colectivo. De allí se fue caminando a cumplir una promesa a la Difunta Correa, en Vallecito, Caucete. Pero había otra versión policial que indicaba que ese día peleó con su mujer y molesto, se fue a Vallecito, donde estuvo estos días tomando con unos amigos, señaló un jefe policial.