El incidente sucedió el domingo a la madrugada en el boliche La Roca, en esa localidad calingastina. Fuentes judiciales y de la Central de Policía indicaron que un gendarme, que estaba de civil y en aparente estado de ebriedad, provocó un desorden. Tres policías de la Seccional 33ra trataron de calmarlo, pero éste comenzó a insultarlos y desafiarlos, explicaron. Fue tal el alboroto que los policías detuvieron al sujeto, entonces se le vinieron cerca de una veintena de gendarmes, que también tomaban y se divertían, para evitar que se lo llevaran. Según la denuncia, la situación se tornó violenta al punto que los policías recibieron patadas, trompadas y hasta un cintazo. Hubo particulares que se metieron a defender a los policías. Al final, los gendarmes Carlos Pinazo (23) y Lucas Mendoza (un cabo primero de 40 años), ambos del Centro de Formación de Gendarmes, terminaron presos, dijeron las fuentes.