Rafael Jesús Astudillo (60) el delegado municipal del justicialismo en la Villa Calingasta, inició una contraofensiva para intentar revertir el duro momento por el que atraviesa desde el 14 de marzo pasado: detenido y sospechado de haber abusado sexualmente, con manoseos, de cuatro mujeres en su lugar de trabajo. A través de su defensor, Elmo Migani, ya denunció por falso testimonio a una de las mujeres “por sus contradicciones”, aunque su intención final es demostrar que todas mintieron, porque formaron parte de un “complot político” orquestado desde el bloquismo para perjudicar la gestión del actual intendente Robert Garcés.

“Mi cliente asegura que todo se trató de una operación del bloquismo y entre los motivos que tiene para afirmarlo es el hecho mismo de que la principal denunciante, Gabriela Contreras, pidió licencia para candidatearse a concejal. Me dijo que buscará demostrar quién fue el instigador de todo”, afirmó el abogado.

Migani ya apeló el procesamiento con prisión preventiva que el juez de Instrucción, Guillermo Adárvez, dictó contra Astudillo en junio pasado por haber manoseado a dos mujeres de un plan nacional que guardaban herramientas en el depósito municipal. Y por considerar “gravemente ultrajantes” otras dos maniobras similares contra la primera mujer que denunció manoseos durante años por parte de Astudillo, la empleada municipal Gabriela Contreras. Y atribuir ese mismo delito, que no es excarcelable, contra una madre de seis chicos, que lo había acusado de haberla manoseado las tres veces que fue a pedir materiales para su casa.

Según Migani, Astudillo ya fue sobreseído en una investigación interna encarada por el municipio.