San Juan.- Los efectivos de la Comisaría Novena y de la Regional Este llegaron a un domicilio para dar con una bicicleta robada, pero terminaron con el patrullero destruido y un efectivo herido. Los agresores les arrojaron hasta con una puerta.
Sucedió anoche en el interior del Barrio Guayamas, en Caucete, cuando, movidos por una denuncia, fueron en busca de una bicicleta robada la semana pasada.
Los policías fueron recibidos por los familiares el ladrón quienes comenzaron a arrojar contra los móviles todo lo que tenían a su alcance: incluida una puerta.
Una moto y un patrullero terminaron destruidos y un efectivo con lesiones en la rodilla. Para poder disipar al grupo la policía tuvo que arrojar balas de gomas. Hasta ahora no hay detenidos, pero los agresores están identificados.

