El gancho para no despertar sospechas fue presentarse como pintores, escalera en mano, y preguntar si estaba ‘el Bigote’, apodo de su esposo Juan Martín (58), para ver si les daba una changa. Por el aspecto y el tono, Lucía Albarracín (62) no se imaginó nada raro de esos dos sujetos y hasta le permitió dejar la escalera dentro de su casa. Cuando, comenzó lo peor: el sujeto la agarró de los pelos y a fuerza de golpes e insultos la metió a su dormitorio exigiéndole plata, mientras con su cómplice revolvían toda la casa. En medio de la violencia, la mujer atinó a decir que su marido ya volvía y tal vez esa advertencia frenó la violencia del ataque, porque los delincuentes no se conformaban con la versión de la víctima de que no tenía más que esos $20.000 ahorrados, ni las joyas que encontraron: su anillo de bodas, sus pulseras y los relojes de su esposo. Minutos después huyeron, dejando a Lucía maniatada con un cable.

El golpe de la banda ocurrió a las 8,30 de ayer en la calle Pizzurno del barrio San Lorenzo, en Santa Lucía, y no fue un ataque al voleo. La propia Lucía comentó ayer que el jueves la visitó uno de los ladrones, le preguntó por ‘el Bigote’, y ella sin querer le mencionó que no estaba durante la mañana porque se iba al trabajo, igual que sus hijos.

Ayer, los ladrones se aseguraron de que así fuera y uno de ellos, en moto, esperó ver que Martín llegara a su trabajo para sumarse luego al ataque de sus dos cómplices.

‘Esto lo tenían estudiado, pero lo importante es que no le hicieron nada grave a mi señora, porque al fin y al cabo la plata va y viene, eso sí de ahora en más ya no vamos a hacer ningún ahorro y veremos cómo mejoramos nuestra seguridad’, aseguró a su vez Juan Martín.

Por el caso, no hay detenidos.