Una banda de delincuentes, compuesta por una mujer y cuatro hombres, perpetraron en los primeros minutos de ayer un violento asalto contra un excomerciante, su mujer y un nieto, de 11 años, en una vivienda ubicada en El Bosque, Angaco. José Domingo Jalaf (69), una de las víctimas, contó que los malvivientes le pegaron trompadas, patadas y hasta con las cachas de las armas para reducirlo. A Catalina Saffe (79), su esposa, también la maltrataron y lastimaron. Ni siquiera el nieto de la pareja se salvó de la violenta arremetida de los ladrones: uno de ellos lo encañonó en la cabeza para que el matrimonio entregara el dinero que poseía, unos 12.000 pesos que tenían ahorrados. Además de la plata, la banda sustrajo dos celulares antes de fugarse en un vehículo.

Todo ocurrió en la casa que habita la familia en calle El Bosque, entre Campodónico y Rosenthal, Angaco. Jalaf contó que estaban durmiendo cuando su esposa escuchó como que alguien trataba de abrir la puerta del frente. “Me levanté y me asomé por la ventana para ver qué era. No vi nada, pero en ese momento pasó por la calle un auto muy despacio. Ahí se bajaron dos hombres y me preguntaron si les vendía dos cervezas. Nosotros teníamos antes un kiosco y les dije que les cobraba los envases porque no tenían. Me dijeron que no había problema y apenas caminé hacia el freezer, entraron”, dijo el hombre.

Jalaf mide aproximadamente 1,85 metros y por eso, los cuatro sujetos se le fueron encima. “Me querían atar con unos alambres que traían y me resistí. Entre los cuatro me pegaron. Dos de ellos estaban encapuchados y armados y me pegaron con las cachas de las armas. Los otros dos me dieron varias piñas y patadas en la cabeza, en el cuerpo, por todos lados”, comentó el jubilado.

A todo esto, Catalina y su nieto escucharon desde la pieza lo que pasaba en el pasillo y antes de que la mujer pudiera levantarse para ir a ver, uno de los encapuchados entró a la habitación y la encañonó. “‘Había uno de ellos que estaba muy alterado, nos pedía plata. La mujer revisaba todo. Tiró los cajones, daba vuelta los colchones e iba de un lado a otro revisando todo con una agilidad tremenda. Otro de los tipos agarró un arma de juguete de mi nieto y me amenazó”, aseguró la mujer.

En ese momento, la mujer se abalanzó sobre el encapuchado y de un manotazo le sacó la capucha, aunque el sujeto rápidamente la recogió y se la volvió a poner, comentó Saffe. Ahí, el malviviente tomó al niño y le puso el arma en la cabeza.

“Querían plata, aunque me parece que se equivocaron de casa porque me decían ‘dame la plata de los peones‘, pero nosotros nunca hemos tenido empleados”, explicó el hombre. Luego de amenazar con matar al nene, Catalina buscó 12.000 pesos que tenía ocultos en su pieza y se los entregó a los ladrones. También tomaron los celulares de la pareja y antes de escapar, la banda encerró a las víctimas en su habitación. “Escapé por la ventana y después pedí ayuda. En 9 años es la segunda vez que nos asaltan y ahora vamos a ver cómo hacemos para evitar que nos pase de vuelta”, contó Jalaf.