Luego de que saliera a la luz el caso de la excajera del Hiper Libertad (llevaba varios años como empleada y renunció al ser descubierta) que deberá estar presa en una comisaría durante 1 mes por estafar a clientes que hicieron compras en ese hipermercado, el fiscal que lleva adelante la investigación brindó más detalles.

En principio, Mariana Laura Tolosa es investigada por dos estafas con datos de tarjetas de crédito de clientes (personas mayores) que hicieron compras en el lugar en el que trabajaba la mujer, pero además quieren constatar si también fueron blanco de esas maniobras la mayoría de las 37 personas cuyos datos encontraron anotados en 36 papeles secuestrados en su casa.

Precisamente sobre el allanamiento realizado en la vivienda de Tolosa, el fiscal de la UFI Delitos Informáticos y Estafas, Pablo Martín, reveló en radio Estación Claridad que cuando los policías llegaron al domicilio, la mujer intentó despistarlos y negó su identidad. Sin embargo, los uniformados no entraron en su juego e igual ingresaron.

A medida que avanzaban los minutos, la acción policial desencadenó una crisis emocional en Tolosa, que rompió en llanto delante de su propia hija menor de edad y se mostró arrepentida, aportando los papeles con los datos de los damnificados que estaban escondidos debajo de un  sombrero de color negro.

Durante la audiencia, la acusada también se mostró compungida, demostrando su arrepentimiento y también el dolor por tener que permanecer en prisión durante un mes. De todas maneras, según explicó Martín, al no tener antecedentes penales y tratarse de un delito excarcelable, recibirá una prisión condicional, por lo que no irá a prisión a pesar de jugarle en contra en su futuro laboral.

El fiscal detalló que a fines de febrero se realizó una denuncia en la que un hombre mayor expuso el caso y contó que hubo “movimientos raros” de la excajera mientras cobraba. Luego, se sumó otra presentación y comenzó la investigación. “Tolosa les daba charla a los clientes y, de paso, anotaba el código de seguridad, fecha de vencimiento y otros datos de la tarjeta de crédito o débito del cliente, como así también del DNI, dijo.

Luego, con la información obtenida, la mujer realizó compras en un local de venta de calzados, con el nombre de una damnificada pero aportando su dirección personal de correo electrónico y su domicilio. En el negocio mencionado se alertaron de que no coincidían los datos brindados y lograron bloquearon unas nueve compras. 

Además, descubrieron gastos en el servicio de Uber desde su casa hasta el Hiper Libertad y también Pedidos Ya. “El perjuicio económico no fue demasiado alto, ya que el ardid era realizar compras pequeñas o en cuotas. En un caso el gasto fue de unos 58 mil pesos y en el otro de $39 mil. No es un monto grande pero sí hay riesgo por los datos privados de las personas”, concluyó Martín.