El escandaloso caso donde se investiga la presunta prostitución de una menor de 14 años, donde una tía sería la "entregadora" y dos conocidos sanjuaninos sus clientes, tiene una pregunta en su haber que, hasta ahora, no fue contestada: ¿quién paga el daño que provocaron sobre esta adolescente?

Fuentes judiciales ventilaron que el tema está siendo evaluado. Con 14 años y toda una vida por delante, cómo resarcir de forma que esta menor pueda seguir con sus cosas y no lleve sobre sus espaldas la carga de haber caído en la prostitución. Una opción que los fiscales están manejando, paralelo a la investigación y pena que recaiga sobre los culpables, es celebrar un convenio colateral que repare el daño.

¿De qué se trata? Que los imputados pongan de su bolsillo los fondos suficientes para granatizar que la menor pueda llevar adelante el tiempo que haga falta un tratamiento psicológico y también que le permita estudiar. La cifra puede ser varias veces millonaria y recaería en el exfuncionario provincial y dirigente social Roberto ‘Fido’ Galván y del empresario Carlos Cassab que hicieron usufruto de los servicios sexuales de la jovencita, valiéndose de su inmadurez sexual.

La variante sería inédita pero buscarían darle forma en el Ministerio Público Fiscal para que la salud mental de la chica y su futuro no sean una pesadilla y, al menos de lo económico, esté garantizada.

LA SITUACIÓN PROCESAL DE LOS IMPUTADOS

En la audiencia del último miércoles, el juez Matías Parrón decidió hacer lugar al pedido de los fiscales y así elevar el delito que se les imputa tanto a Galván como a Cassab. De estupro (aprovecharse de la inmaudrez sexual de una menor para tener relaciones sxuales), que era la calificación provisoria, pasó a promoción de la prostitución de una menor de edad (art 126 último párrafo en función del art. 125 bis del C.P.) que prevé penas de prisión de 10 a 15 años.

En tanto que sobre la tía de la menor también se le imputó promoción de la prosttución infantil agravado por el vínculo y explotacion económica de la prostitución de un menor de edad, es decir que no sólo interpretan que la mujer fue clave para iniciar a su sobrina en la prostitución sino que también ganó dinero con ello. De esta manera, arriesga penas que van de 10 a 45 años de prisión.