Primero le pegó con un casco en la cara, luego le dio un ladrillazo en las costillas y lejos de cesar con su violenta embestida, le aplicó una seguidilla de trompadas y patadas en abdomen y en la vagina. Luego, la llevó en su moto hasta la puerta de su casa y cuando se iba, le gritó a su suegra que iba a matar a su hija si la encontraba en la calle. Ese violento episodio vivió ayer en la madrugada una chica de 16 años, quien está embarazada de 4 semanas de su segundo hijo, a manos de su pareja en el interior del Lote Hogar 36, en Santa Lucía, precisó Carina Guzmán, la madre de la jovencita. Tras el feroz ataque, la menor quedó hospitalizada por las heridas y porque su embarazo corría riesgo. En tanto, el sospechoso era buscado por la Policía.
El de ayer fue el segundo caso en 7 días que trasciende de una joven brutalmente atacada por su pareja (ver aparte). La chica golpeada ayer se llama Débora y en julio pasado tuvo a su primer hijo, fruto de una relación con Sebastián Flores (26). Según Guzmán, el muchacho estuvo preso en el Penal de Chimbas (sería por robo) hasta el último 2 de diciembre y recién ahí lo conoció.
‘Apenas él salió, mi hija se fugó 2 veces; lo fue a buscar. Cuando lo conocí, le dije que cuidara a mi hija, que la respetara. Y mire lo que le hizo‘, comentó la mujer, indignada.
La mamá de Débora agregó que su hija recibió ayer a las 2 un mensaje de texto que indicaba que Sebastián se había encontrado con su exmujer, con quien tiene un hijo, en el Lote Hogar 36, Santa Lucía. Como no queda lejos de su vivienda, la jovencita salió furiosa a ese lugar a increpar a Flores.
‘Ella me contó que los encontró juntos y lo amenazó con que no iba a ver más a mi nieto. Eso lo puso como loco y ahí le pegó con el casco en el costado izquierdo de la cara. Mi hija quedó medio mareada y Flores la siguió atacando. Le dio un ladrillazo en las costillas, piñas por todos lados y cuando estaba en el piso, le pegó hasta en la vagina‘, dijo Guzmán.
Tras el violento ataque, el agresor llevó a la menor a su casa. La madre de la víctima dijo: ‘Mi hija me despertó y me dijo ’mami, me estoy muriendo’. Casi me muero al verla y al salir a la calle, Flores se iba yendo y me gritó ’¡donde la agarro la mato!’. Es una bestia. Ahora mi hija tiene pérdida, vomitó sangre y debe quedar internada una semana‘.

