La modalidad del "escruche" (robo en ausencia de moradores) parece implacable: casas particulares, entidades públicas, sociales y hasta religiosas, fueron los objetivos de los ladrones. Pero ahora el colmo. Esta vez una agencia de seguridad ubicada en pleno centro capitalino y a metros de la Comisaría Jurisdiccional fue le objetivo. Ayer trascendió que entre el sábado en la noche y el lunes en la madrugada, esa firma fue vulnerada por delincuentes que entraron y se llevaron dos computadoras y monitores. Según la policía, esas máquinas contendrían archivos con información fiscal de la empresa, facturación y además del personal. Pero otra versión indicaría que en esos discos estaría toda la información de clientes que la empresa dedicada a la vigilancia, que ayer negaron la existencia del robo.

El blanco fue la empresa de vigilancia privada "ARES" S.R.L., ubicada en Ignacio de la Roza 419 Oeste, Capital. Esta agencia está situada a la vuelta de la comisaría Primera y a pesar de ello, los ladrones no dudaron en ingresar. Lo que despertaba sospechas en los pesquisas porque "enfrente hay una heladería y al costado una lomoteca, y alguien habría visto algo", indicó ayer un jefe policial.

Por eso los pesquisas estaban concentrados en el análisis minucioso del ingreso a las oficinas y en buscar eventuales testigos que hubiesen visto algo raro. Según la policía, el lugar no cuenta con serenos ni alarmas, y por eso ahora es clave el hallazgo de algún testigo que pueda aportar alguna pista.

En la policía suponen que al menos dos delincuentes subió la escalera hasta un primer piso donde funcionan las oficinas y rompió la cerradura de la puerta de acceso. Luego, entraron y sacaron las máquinas, curiosamente las de una sola oficina, indicaron.