Buenos Aires, 27 de abril.- La precariedad e ilegalidad de los talleres clandestinos porteños otra vez llevó a la tragedia. Un escape de gas generó anoche una explosión en una vieja casa sobre la calle Páez, esquina Terrada, en Flores, y produjo un incendio en el lugar. Dos niños, de 7 y 10 años, murieron tras no poder escapar del lugar, absolutamente enrejado y tapeado.

"La fachada está toda tapeada y recién terminaron de sacar una reja que impedía el ingreso y egreso del lugar. El único lugar de ingreso es una puerta y, aparentemente solo unos pocos tienen la llave. Se la van pasando entre ellos para poder salir. Están hacinados y encerrados", denunció una vecina.

Por su parte, el titular del SAME, Alberto Crescenti, agregó que hay tres adultos con quemaduras superficiales e inhalación de humo (entre ellos un policía que actuó en las tareas de rescate) que fueron trasladados al Hospital Álvarez donde están siendo atendidos. "Lamentablemente los dos menores fallecidos (de 7 y 10 años) estaban en el interior durante el incendio y no pudieron salir. Es un lugar muy difícil", lamentó.