‘Es increíble la rapidez con la que actuaron porque la casa estuvo sola apenas media hora. Pensábamos que estábamos seguros por vivir cerca de la comisaría, pero esto nos demuestra todo lo contrario’. Rosa Arroyo así se refería al ataque que tuvo como escenario ayer la casa que habita con su marido y su familia en Pocito. Es que en pleno día y a tan solo dos cuadras de la Comisaría 7ma, al menos dos ladrones destrozaron la puerta del frente y en unos minutos revisaron 4 ambientes de los que sustrajeron una cámara de fotos, notebook, una netbook, dos anillos de oro y varias prendas de vestir de uno de los hijos de la pareja, precisó la damnificada.
El robo ocurrió en un lugar bastante transitado de ese departamento: calle Furque, entre Santa María de Oro y Uriburu, justo enfrente del Club Deportivo Aberastain y a metros del polideportivo departamental. Arroyo contó que entre las 8.30 y las 9 en la vivienda no quedó nadie debido a que ella había salido, al igual que sus hijos. Su marido, José Moreno, había salido un rato antes al cajero.
Al parecer, los delincuentes tenían vigilados los movimientos la familia porque apenas se retiraron atacaron la casa. Arroyo suponía que los ladrones destrozaron la puerta del frente a patadas. Una vez dentro, revisaron el comedor, después hicieron lo mismo en su dormitorio y en los de sus hijos. De una de las habitaciones tomaron una mochila y allí metieron las computadoras portátiles, la cámara, las remeras y otras prendas de su hijo que estaban en dos cajones de su placard, precisó la dueña de casa. Lo llamativo es que ningún vecino vio ni escuchó a los ladrones.
‘Nos sorprende que nos hayan robado en esta zona tan transitada y encima de día. Lo mejor sería que cierren el baldío que hay enfrente porque ese predio se presta para todo’, dijo Arroyo.

