Nadie parece haberlos visto, pero uno o más delincuentes se las ingeniaron para entrar a plena luz del día al domicilio de una pareja de abogados en el centro capitalino y escapar sin problemas con 30.000 pesos y joyas. ‘Nos midieron los horarios’, dijo la dueña de casa. Es que el robo se perpetró durante la mañana, en esas horas que el matrimonio sale del domicilio por cuestiones de trabajo.

‘No estamos con ánimos para hablar’, se excusó Olga Buscarini, quien confirmó la cifra del dinero sustraído y aclaró que ‘a medida que voy ordenando la casa después del robo, voy descubriendo que me faltan más cosas’. También contó que el hecho que tuvieran esa plata en su hogar fue algo casual, dado que lo tenían para hacer una refacción en el estudio que poseen en el centro.

El robo fue denunciado el miércoles, pero ocurrió el martes a la mañana. La abogada cree que los vigilaron y que los ladrones vieron cuando su marido, Alberto Del Carril, y ella salieron de casa en la calle Salta, cerca de 25 de Mayo. Lo curioso es que ningún vecino vio a los delincuentes, pese a que éstos se subieron a plena luz del día por los techos de algunas casas y llegaron hasta el fondo de la vivienda de los Del Carril. Ahí rompieron una puerta de rejas y luego se abrieron paso al interior del inmueble.

Olga Buscarini explicó que ‘revisaron todo, pero lo que buscaban era dinero’. Es que sólo se llevaron esos 30.000 pesos, joyas y otras cosas de valor afectivo como una medalla por su boda de plata, no así artefactos o ropa. Su marido y ella regresaron alrededor de las 14 del martes y no notaron nada raro en la puerta de la vivienda. Si les llamó la atención, una vez que entraron, que estuviera abierta la puerta de uno de los dormitorios. Cuando empezaron a caminar por la casa, vieron todo el desorden.