Inhabitable. Las viviendas quedaron inhabitables, dado que el fuego destruyó parte de los techos.

 
En uno, el problema fue por una estufa a leña. En el otro, por un cortocircuito. Lo cierto es que en los dos casos el resultado fue el mismo: el fuego destruyó las dos casas. Todo esto en un lapso de 10 horas. El primero de los incendios ocurrió en Caucete, donde ocho integrantes de una familia pobre perdieron sus pocos bienes y gran parte de su rancho. Una suerte parecida tuvo una joven pareja y sus tres niños de Rawson, a los que se les quemó el monoambiente que tenía como único hogar.

En Caucete pudo haber una desgracia mayor. Es que Marcelo Matamoro, su hijo de 4 años y su hijastra de 14 tuvieron que escapar por una ventana trasera para no ser alcanzados por el fuego en esa vivienda de la calle Matorras en Villa Dolores. Elena Rivero (62), la dueña, y otros cuatro familiares habían salido temprano.

Matomoro y los dos chicos dormían ayer a las 7, cuando su vecina les avisó que se estaba quemando la casa. El fuego empezó supuestamente cerca de la estufa a leña, que dejaron prendida. ‘Si no era por la vecina, no sé que hubiese pasado. Gracias a Dios que no ocurrió nada grave, pero nos quedamos sin casa’, dijo Elena. Sucede que el fuego destruyó la cocina, el comedor y parte de las dos habitaciones de la precaria construcción de barro, caña y palo. Perdieron los muebles y los electrodomésticos que poseían.

 

Las dos familias son pobres y sus casas eran muy precarias.

 

Una situación idéntica vivieron el domingo a la noche Elva Jácamo y sus tres hijos de 4, 2 y 1, cuando minutos después de las 21 se despertaron por el humo y el fuego que empezaba consumir su pieza. Es un monoambiente construido en el fondo de la casa de su padre, en calle Recabarren, Villa 11 de Noviembre, Rawson. 

‘Estábamos durmiendo y sentí que no podía respirar. Cuando me desperté, ya estaba todo en llamas. No veía casi nada, y como pude saqué a los chicos. A dos los saqué por la puerta y al bebé por la ventana’, dijo Elva, que estaba sola con los niños porque su pareja había salido. El fuego se inició por un cortocircuito y las llamas quemaron un ropero grande con toda la ropa de la familia, otros muebles, un televisor, un equipo de música y otros artefactos. Hasta parte del techo se cayó en esa construcción de 5 metros por 5.
 

En Caucete el daño fue más grande.