San Juan.- Fue una distracción que no debería haber sucedido para un profesional que vive frente al volante. En esa distracción lo dejó sin su principal elemento de trabajo a un repartidor de agua de Rivadavia ya que le destrozó su camioneta.

El hecho ocurrió cerca de las 14, por calle Laprida en el interior del Barrio Frondizi cuando un chofer de la línea 7, interno 40, se distrajo frente al volante y chocó desde atrás a una camioneta que se encontraba estacionada en la banquina en la misma dirección de circulación, de oeste a este.

Por suerte, el dueño del rodado se había bajado un instante antes a repartir agua en ese lugar por lo que no hubo heridos ni dentro de la camioneta y dentro del colectivo.

Según expresaron desde la comisaría 23, que intervino en el siniestro, los vecinos indicaron que aparentemente el chofer del colectivo venia con el celular en la mano, hecho que podría haber generado la distracción.