“Se llevaron casi toda una vida de laburo, da bronca”. Mario César Bertazzo (68) agradece estar vivo, pero a medida que pasan las horas se amarga por todo lo que le robaron que, más allá de los costosos equipos, hay material de trabajo que tiene solo valor para él y sus alumnos.

El reconocido fotógrafo y realizador audiovisual fue blanco de delincuentes que no solo le desvalijaron su estudio -lo tiene en su casa, ubicada sobre calle Mendoza al 300 Norte, en Pocito-, sino que lo hicieron cuando estaba terminando de desayunar, ayer a eso de las 10.

“Entraron dos, con cascos puestos, y no me dieron tiempo para nada. Me pegaron con el caño de una creo 9 mm, y querían plata. Me llevan a una habitación al lado del estudio, me atan los pies y las manos. Me tenían de espalda a ellos para que no los reconociera y me apuntaban con un arma”, contó a este diario Bertazzo.

El profesional temió por su vida porque en todo momento lo amedrentaban pidiendo plata y revolviendo todo. “Me golpeaban, me pegaban patadas. Tenía miedo, tuve una pistola en la cabeza durante media hora y lo único que quería era que se vayan”, agregó. Una vez que se alzaron con todo lo que encontraron a mano y de dejarlo encerrado, Bertazzo empezó a forzar sus ataduras hasta que logró zafarse.

Cuando quiso agarrar las llaves de su auto para ir a hacer la denuncia se encontró que no estaban, como buena parte de su documentación y teléfono celular. No fue caprichoso que se llevaran sus tarjetas y celular, porque un rato después comprobó que habían accedido a sus cuentas bancarias donde dijo que le extrajeron “unos $70.000”.

En equipos calcula que le robaron “entre $1,5 y $2 millones". En el listado de aparatos que le llevaron los delincuentes, se cuentan 4 monitores, 3 PC, una notebook, 2 lentes, ropa de montaña, el celular y otras cosas de menor valor, dijo el damnificado.

Por la voz y la contextura, Bertazzo cree que tenían unos 30 años y que “sabían lo que hacían”. En un principio y solo por los cascos que tenían, creen que llegaron en moto, pero no recuerda haber escuchado un ruido de ese vehículo.

“Ojalá aparezcan las cosas, hay algunas que solo tienen valor para mi y mis alumnos”, apuntó, sobre el final del relato. En cuanto a las lesiones que le provocaron, Bertazzo detalló que tiene un corte en la cabeza, moretones por los golpes y hematomas en pies y muñecas por las ataduras.