El juez de Garantías Diego Sánz en la tarde de este lunes elevó a juicio la causa que tiene al médico forense Eduardo Miguel Angel Recabarren (58) acusado de abusar sexualmente de una niña pariente suya.

La semana pasada la audiencia de control de acusación había sido interrumpida por un planteo de los defensores Marcelo Fernández y Franco Montes.

Ese día el fiscal de la UFI ANIVI Eduardo Gallastegui (acompañado por la ayudante fiscal Paula Aarredondo) había esbozado su pretensión de que el profesional sea enjuiciado por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante (al menos 10 hechos) agravado por la guarda. Pero la defensa cuestionó esa intención fiscal, con un doble ataque: dijo que de la investigación encarada por Fiscalía sólo se desprendía que pudieron existir dos hechos en concreto y que los demás episodios no estaban determinados en forma precisa y circunstanciada, de manera que permitan una defensa sin que se vulnere el debido proceso legal y los derechos y garantías de su cliente.

También argumentaron ante el juez Diego Sánz que si se tienen en cuenta esos dos episodios, el posible delito no es gravemente ultrajante sino episodios de abuso simple.

Hoy, el fiscal Gallastegui ratificó la acusación y su intención de que al cabo del debate a Recabarren se le imponga 9 años de cárcel.

Los hechos que complican a Recabarren se habían conocido el 17 de noviembre pasado, en la escuela a la que concurre esa niña que hoy tiene 12 años. Fue en las "Jornadas de Buen Trato" que una docente la vio triste y le preguntó qué le ocurría. Entonces la niña dijo que un pariente la había manoseado entre los 6 y los 8 años y lo reiteró ante la directora. Más tarde, aportó más detalles ante una psicóloga del ANIVI que los calificó como creíbles.

Tras la denuncia, el médico pasó casi dos meses con prisión preventiva domiciliaria. Actualmente se encuentra en libertad.

En la audiencia de hoy sus defensores volvieron a adelantar que buscarán que el delito sea calificado como abuso sexual simple.