Misterio resuelto: el hombre que fue hallado muerto por ahogamiento el domingo pasado por un finquero en un canal de Santa Lucía, era un mendocino. Lo reveló el cotejo de las huellas dactilares extraídas por peritos de Criminalística con los archivos de personas en la División Antecedentes: el sujeto era Carlos Daniel Silva, tenía 35 años y en la Policía conocían de su existencia porque antes había sido registrado por cometer infracciones a causa de su estado de ebriedad, dijeron fuentes policiales.

Para los pesquisas de la Seccional 5ta dirigidos por el comisario inspector Juan Reyna, esa adicción al alcohol la reveló también el resultado de la autopsia (hígado con cirrosis, dijeron) y para la investigación es ahora la más probable causa de su caída al canal, posiblemente el caudaloso Benavides, dijeron fuentes policiales.

Esos mismos investigadores establecieron que Silva (oriundo de Luján de Cuyo) estaba radicado hace seis meses en San Juan y que su último paradero fue la Villa San Patricio, en Chimbas, donde era común verlo ebrio, dijeron.

El día que lo encontraron, llevaba entre 24 y 72 horas de fallecido y tenía un gran golpe en la cabeza, producido tras su muerte, al parecer, por una compuerta.