El ir y venir de carrozas fúnebres, las largas colas de vehículos y el llanto ahogado de la despedida, hicieron del sábado el día más triste y silencioso para el pueblo de 25 de Mayo. En una jornada nunca antes vista, centenares de personas dieron el último adiós en las calles de Villa Santa Rosa y el cementerio local a esos cincos jóvenes amigos muertos en la tragedia automovilística del viernes último en Caucete.
Hay quienes especulan que la chica que manejaba se durmió, otros que el Renault 6 sufrió un desperfecto mecánico o que la llovizna tuvo algo que ver. En realidad, la policía todavía no determinó qué fue lo causó que ese coche se saliera de su carril y se estrellará contra un árbol a un costado de la ruta 270, entre las calles Colón y Paso de los Andes, Caucete. Sólo Juan Marcelo Luna (21) sobrevivió, los otro cinco ocupantes del coche murieron: Silvia Lorena Fernández (23), Vicente Sebastián Gómez (25), Natalia Cecilia Velárdez (25 años, sobrina de dos comisarios), Alfredo Vicente Díaz (26) y María Marcela Morales (de 23, hija de un comisario). La tragedia ocurrió a las 4.40 del sábado. Todos los chicos eran de 25 de Mayo e iban al centro de Caucete.
El sepelio de los jóvenes se concretó el sábado en el cementerio de 25 de Mayo. Cerca del mediodía despidieron a Fernández. Después a Morales, con una caravana de coches de más de un kilómetro y cerca de 400 personas que acompañaron a la familia. Centenares de habitantes de Santa Rosa saludaron en silencio el paso de las caravanas con los féretros. La imagen se repitió casi todo el día, con los cortejos fúnebres de Díaz y Gómez en horas de la siesta, y el de Velárdez al caer la tarde, para cerrar una jornada negra para el pueblo veinticinqueño que dio el último adiós a esos cinco jóvenes amigos.

