La policía, por orden de un juez, investigaba ayer por qué causas murió una chica de 15 años, que vivía con sus padres en Campo Afuera, Albardón. La investigación se hizo oficial luego de que policías del hospital Rawson avisaran a sus superiores del deceso. Luego se supo que existían dos certificados que extendieron los médicos sobre la misma víctima: uno sobre el fallecimiento de su feto de unas 14 semanas de gestación, y otro con la muerte de la chica luego de esa operación, dijeron fuentes policiales.
La averiguación sobre la muerte de la chica, identificada sólo como A.M.L. se realiza en la comisaría Primera bajo estrictas directivas del juez de Instrucción Leopoldo Matías Zavalla Pringles.
Hasta lo que se pudo reconstruir ayer, se supo que la jovencita ingresó a las 2 del lunes en grave estado de salud y que de inmediato fue internada en terapia intensiva del hospital de Niños Juan Carlos Navarro. Que luego, alrededor de las 18, fue sometida a una operación en la que -dijeron las fuentes- le extrajeron a su hijo, porque habría estado fallecido en su vientre. Que la chica siguió grave. Que murió una hora después de la operación.
Como los médicos certificaron la muerte como algo no criminal, no hubo autopsia. Pero el juez ordenó que se le tome declaración a los médicos, que se secuestre la historia clínica, que se tomen testimonios, como los de los padres de la víctima, indignados ayer con la divulgación de algunas versiones que apuntaban a una presunta maniobra criminal como causa del deceso: "Son todas calumnias", fue lo único que dijo la madre de la chica, muy molesta.
"Se han ordenado actuaciones preliminares y si acaso surge alguna hipótesis de un hecho criminal, se puede llegar a ordenar la exhumación del cuerpo aunque, por ahora, eso depende del resultado de la investigación", dijeron en el Primer Juzgado de Instrucción.
