Dos policías del Comando Radioeléctrico fueron detenidos por una presunta extorsión contra un hombre de Chimbas al que supuestamente le quitaron el auto, sin orden judicial, por no cancelar la deuda con el agenciero que se lo vendió, indicaron en esa Fuerza. Investigan si el vendedor contrató a los uniformados para ese trabajo. La versión es que fueron a buscar el vehículo en una patrulla.
Después de que la víctima denunció el proceder de esos uniformados y la Policía investigó el extraño incidente, el coche apareció abandonado en Pocito.
Fuentes de la Central de Policía revelaron que los sospechosos son el oficial José Rojas y el agente Gustavo Castro, detenidos el viernes último en la sede del Comando Radioeléctrico en Trinidad, Capital. Los dos estaban trabajando cuando fueron a buscarlos con la orden de detención del juez Pablo Flores, titular del Segundo Juzgado de Instrucción.
El caso comenzó a investigarse el 3 de este mes por la denuncia de Gaspar Chirino, quien se presentó en la Subcomisaría del B° Cipolletti en Chimbas para denunciar que dos policías en un patrullero habían ido a su casa en el Lote Hogar 38 y se habían llevado su Peugeot 405, indicaron altos jefes policiales. Relató que él no estaba y los atendió su madre. Supuestamente, eran dos uniformados que aseguraron ser de la Subcomisaría del B° Cipolletti y que, sin mostrar ninguna orden judicial, argumentaron que secuestraban el coche por una deuda con la agencia que se lo vendió, según explicaron. Aparentemente, Chirino estaba recibiendo presiones para que devolviera el coche o pagara el saldo de 20.000 pesos que debía, informaron fuentes del caso. Él mismo habría explicado que no podía cancelar esa deuda a raíz de que se quedó sin trabajo.
En la Subcomisaría del B° Cipolletti establecieron que no había sido ninguno de sus uniformados, tampoco instruían causa alguna relacionada a ese tema, por lo que empezaron a investigar el caso. Los pesquisas policiales entrevistaron al agenciero que vendió el coche (tiene su negocio en Av. Rawson en Capital), pero éste dijo que no sabía nada, aunque reconoció la venta del auto, explicaron las fuentes. Este jueves, curiosamente cuando se ahondaban las averiguaciones dependencia por dependencia para saber quiénes eran esos dos policías, el Peugeot 405 apareció abandonado en ruta 40 y calle 8. Después, a través de la propia investigación interna, se supo que los dos uniformados que se habían llevado el auto serían Rojas y Castro. Las descripciones que dio la madre de Chirino coincidirían con sus aspectos físicos y también con la patrulla que usaban, un Renault Logan del Comando, aseguraron. Ellos habrían reconocido que ese día anduvieron por el Lote Hogar 38, pero dijeron que sólo ayudaron a un automovilista que llevaba tirando ese Peugeot 504 y negaron habérselo llevado.

