Dos policías terminaron en el hospital después de que protagonizaran un espectacular choque a bordo de su patrulla en una calle de Pocito. Un remisero, que tenía el paso, impactó con su auto en el medio de ese móvil policial. En la fuerza aseguraron que los uniformados iban a una emergencia, aún así había molestia porque el vehículo quedará fuera de servicio por un largo tiempo.
En la fuerza no dieron detalles del accidente, pero dijeron que sucedió 3.30 de la madrugada sobre calle Vidart, entre 5 y callejón San Martín, en Pocito. Un jefe policial explicó que el cabo Carlos Gil y el oficial ayudante Abel Ahumada iban a esa hora en el móvil Halcón 83, un Renault Megane del Comando Radioeléctrico, hacia un ‘requerimiento’ en dirección al Sur. Supuestamente transitaban a gran velocidad y, según la policía, llevaban encendidas las sirenas.
Lo cierto es que el remisero César Vega aparentemente no vio al patrullero. Es que el chofer salió en su Chevrolet Corsa por el callejón San Martín, de Oeste a Este, hacia Vidart y ahí se encontró con el patrullero. El remís impactó en el costado derecho del móvil policial, justo en el medio. El choque fue impresionante. Los policías tuvieron suerte debido a que la parrilla de hierro que llevan entre los asientos delanteros y trasero, y que atraviesa todo lo ancho del vehículo, amortiguó el golpe e impidió que la chapa se doblara aún más, explicaron otros uniformados. El oficial Ahumada y el cabo Gil igual sufrieron golpes, pero nada de gravedad. El remisero salió ileso, aunque su auto también acabó con roturas en todo el frente.

