San Juan, 22 de agosto.- Los niños dormían la siesta en su habitación y tras un breve descanso, se levantaron a tomar la leche. Segundos después, el cuarto comenzó a arder. Un cortocircuito provocado por una conexión clandestina originó el siniestro que destruyó casi por completo un ropero, cama y hasta los útiles escolares de los chicos.
El hecho ocurrió en una vivienda del Barrio Colón, de Santa Lucía. La propietaria admitió que la suegra le pasa electricidad mediante un cable, ya que ella no cuenta con conexión propia, pese a haberla solicitado hace varios meses.
