Dos mujeres de Pocito se encuentran detenidas bajo la sospecha de que hacían prostituir a sus propios hijos. Ambas son primas y son madres de siete y ocho hijos, respectivamente, los cuales quedaron bajo el cuidado de sus parientes. La denuncia llegó a una fiscalía a través del Ministerio del Interior y lo que investiga la Justicia es si las sospechosas entregaban a sus nenas, menores de edad, a otras personas para tener sexo a cambio de dinero. Algunos indicios parecen tener; según fuentes del caso, al menos cinco de las niñas presentarían signos de haber sido abusadas o mantenido relaciones sexuales.
El caso es manejado con mucho hermetismo en el Quinto Juzgado de Instrucción, pero se supo que el delito que estarían investigando es el de corrupción de menores, indicaron en tribunales. Las mujeres tienen 36 y 46 años (no se las identifica para preservar a los niños), son de escasos recursos y viven en un asentamiento cercano a Villa Aberastain. Ambas actualmente están alojadas en la Brigada Femenina.
La investigación se inició en la Fiscalía de Instrucción Nº1 del doctor Daniel Guillén a mediados de enero, a partir de una denuncia anónima recibida en el Ministerio del Interior de la Nación, explicaron. Supuestamente se mencionaban algunos datos concretos, fue así que la semana pasada la juez María Inés Rosselot ordenó al personal de la Brigada de Investigaciones detener a las dos madres en sus domicilios de Pocito.
La horrorosa historia tendría como víctimas a al menos cinco nenas, todas primas, de entre 16 años y 13 años, revelaron fuentes judiciales. Los otros chicos son más pequeños. Lo poco que trascendió es que en esa denuncia se acusaba a las madres de entregar a las nenas a personas mayores para que las sometieran sexualmente y hacían dinero con eso, explicó un allegado al caso.
Lo cierto es que el lunes pasado llevaron a los 7 hijos de una de las mujeres a la Central de Policía para hacerlas examinar con un médico. Al día siguiente, hicieron lo mismo con los 8 hijos de la otra sospechosa. Nadie lo confirmó oficialmente, pero según las versiones habrían detectado que cinco de las nenas revisadas sufrieron abusos sexuales o mantuvieron relaciones. Los otros chicos no tienen nada.
En el juzgado afirmaron que no hay nada concreto, pero esto recién empieza. El abogado Gustavo Vila, que defiende a una de las detenidas, afirmó que ‘no sabemos cuál es la imputación contra mi clienta. Posiblemente la semana que viene indaguen a estas mujeres, a todo eso van a llevar quince días detenidas sin ninguna prueba. Sólo son sospechas. Tengo entendido que primero se buscan pruebas y, si hay elementos, se detiene a una persona. Aquí se hizo todo al revés’. El letrado señaló que aún no pudo hablar personalmente con su defendida porque no se lo permiten, pero el marido de ésta le aseguró que todo lo que se dice de las ambas son mentiras. Lo que definirá la situación de las mujeres será el informe del médico de la Policía, además de otras medidas que pidió el juez Pablo Flores, quien ahora subroga a la juez María Inés Rosselot.
