Implacables, rápidos, sin dejar ninguna chance de salvar nada. Así fueron dos incendios que se produjeron ayer en Pocito y en Chimbas y que dejaron a dos familias sin nada. En la madrugada, un jornalero de 35 años se salvó de lo peor cuando despertó y se encontró con un incendio que consumía las pocas cosas que tenía en el interior de su casa de calle Alfonso XIII, Pocito. Por fortuna pudo escapar del siniestro, pero las pertenencias de él y su familia quedaron reducidas a escombros. Al parecer, una estufa eléctrica tomó contacto con algo combustible y provocó un desastre, dijo la policía. Anoche, en el asentamiento José Ignacio Díaz, Chimbas, una mujer que vive con dos de sus cuatro hijos, se quedó a la calle tras un incendio que se originó por la presunta falla eléctrica en el cableado de la vivienda, aseguró la víctima.
EN POCITO
Jorge Arancibia (35) vive hace 4 años con su mujer y su hija de 15 años, en una humilde casa con techo de palos que le prestan en Alfonso XIII, entre 9 y 10, Pocito. Jorge se gana la vida trabajando en el campo y actualmente poda parrales. Ayer a la 1.30, el humo y un resplandor lo despertaron. En ese momento estaba solo porque su mujer y su hija se habían ido a Rawson, porque ayer tenían que hacer unos trámites, contó el obrero. Cuando se despabiló, vio las llamas y corrió a prender una bomba para echar agua, pero fue inútil, la luz de cortó y el fuego devoró en minutos dos camas, una cocina, una mesa y 6 sillas nuevas, documentos, un TV nuevo, ropa, muebles y los regalos que le hicieron el fin de semana a su hija, por haber cumplido años, aseguró consternado Arancibia. "Gracias a Dios no me pasó nada a mí ni a mi familia. Las cosas materiales se recuperan, la salud no", dijo el jornalero.
EN CHIMBAS
A las 19.30, ocurrió otro destructivo incendio en la casa de dos ambientes que habita desde hace 13 años Lorena Ahumada (34 años, separada), en el asentamiento José Ignacio Díaz, Chimbas. Allí vive con sus hijos más pequeños, de 6 y 3 años, porque los mayores, adolescentes, se fueron de su casa.
"Fui acá a unas cuadras a buscar una garrafa a la casa de mi mamá con el más chiquito. Cuando volví, encontré mi casa en llamas y con los vecinos tirando agua por todos lados. Perdí un TV, un juego de dormitorio, dos placares, ropa, nuestros documentos, la cocina, ropa, todo, hasta la plata de la Asignación Familiar que cobre hoy (por ayer)", afirmó la mujer entre lágrimas. Lorena sufre una discapacidad en un brazo y ayer pidió ayuda, desesperada. En la policía indicaron que un cortocircuito en la casa fue el causante del desastre en la precaria vivienda de barro y cañas.
