El juez de Instrucción Guillermo Adárvez ordenó ayer en la tarde la detención de la comerciante María Adur (55) por el supuesto delito de falsa denuncia. La mujer había dicho que el jueves alrededor de las 6.30 de la mañana en la casa que alquila en Brasil 459 Este, Capital, un delincuente bajó de un auto de alta gama gris guiado por un cómplice cuando sacaba su Chevrolet Aveo negro para llevar a una de sus hijas a la escuela. Y que luego de amenazarla mostrándole el caño de un arma, golpearla y manosearla dentro de su casa le robó el vehículo en el que había un DVD portátil, un GPS y más de $2.000.
La misma mujer se había quejado de que los policías no atendieran a tiempo su llamado al 911 y del ‘maltrato’ que le dieron por dudar de su versión cuando denunciaba.
Sin embargo, para los pesquisas de la Seccional 1ra al mando del comisario inspector Dimas Quiroga y el subcomisario Juan Carlos Lucero resultaron tan contradictorias las múltiples versiones que dio que, al profundizar la investigación, se toparon con que todo era una mentira para cobrar el seguro de ese auto que quedó dañado tras un choque con un micro y que en marzo pasado vendieron a unos gitanos, dijeron fuentes policiales.
Los investigadores desbarataron el engañoso plan con testimonios de los vecinos de la mujer, y con los de su propia empleada y su pareja, que al final se quebraron y confesaron que la idea era cobrar el seguro pues los gitanos no les habían pagado los $50.000 y el auto que les prometieron a cambio del Chevrolet Aveo chocado, dijeron.
Pero esa versión también quedó en duda para los policías ya que la operación por la venta de ese vehículo fue realizada ante un escribano público y allí figuran firmas que certifican que la pareja recibió el dinero y el auto que habían pactado entregarles a cambio, informaron voceros policiales.

