Sin dejar de trabajar, Juan afirma que apenas estalló el escándalo del fraude con casas, a Carlos Albornoz no se lo vio más por la casa que compartía con su pareja en el interior de Villa Nacusi, Pocito. Antes de dar su versión, el hombre toma aire y pide no ser identificado por miedo a represalias, porque vive muy cerca de la vivienda del ahora detenido. Entonces se suelta y tira: "recién lo vimos de nuevo el último viernes. Antes de eso, parece que se lo había tragado la tierra y rara vez se la veía a la chica (su pareja). Ella venía a la casa, limpiaba y se iba. Pero cuando él llegó ese día, la chica regresó y no se fue", asegura el testigo.

Muchos vecinos de la zona, callan y tienen miedo de decir sus nombres. Es más, algunos sonríen nerviosos al preguntarles si vieron a Albornoz antes del arresto, pero no contestan. Sólo dicen: "¡no sabíamos nada!… nos enteramos de todo por la tele". En cambio otros, como Pedro, se animan a charlar y confirman el dato de su reciente llegada. El hombre asegura que lo vio bajarse el viernes en la noche de un camión y a dos cuadras de su vivienda de calle Granadero al 221. En una mano cargaba una valija, en la otra un par de bolsas y su apariencia era algo desaliñada, explicó el hombre.

Todos esos relatos fue los que ayer DIARIO DE CUYO obtuvo tras un sondeo entre algunos vecinos de Carlos Albornoz, el ex líder del Movimiento Agropecuario detenido el lunes y señalado como el presunto cabecilla de una banda que estafó a 200 familias con casas del IPV, y contradijeron de plano los dichos del sospechoso de que siempre estuvo en su casa.

Pedro relató que antes de ser reconocido, Albornoz vendía medias, que había plantado cebollas y que repentinamente se compró de todo: "en dos días compró una moto, después una camioneta VW Saveiro a la que le siguió una Ford Ecosport que chocó y que cambió por una Ford Ranger nueva", dijo el hombre, quien fue el mismo que vio el viernes a las 22 al ex líder del Movimiento bajarse de un camión. Supuestamente el rodado venía de Chile y afirmó que la policía siempre estuvo "dando vueltas" por la zona.

Unos vecinos contaron que Albornoz no estaba allí. Con decir que, hace unos 10 días, se metieron a robar en su casa y ahí pusieron un pariente a cuidar, señalaron. Otros, apuntaron que tenía una estrecha relación con un renombrado y encumbrado político del oficialismo y que trabajaba haciendo tareas de ayuda social en la zona o actos partidarios.