Hugo Elvio Bermúdez, un ciudadano peruano, fue detenido ayer tras la declaración de un testigo de identidad reservada que los señaló como el posible autor material del crimen de Candela. Además, el testigo indicó que a Bermúdez (el sexto detenido) “se le fue la mano” y que “tenía problemas con la familia” de la niña asesinada.

De acuerdo a la declaración, a la que accedió Télam, este testigo afirmó: “Que el día martes 23, vi a Néstor (Altamirano, el carpintero detenido) junto a su mujer, que estaban con un bolso, un tupper, plata y unos pasajes. Y que la mujer de Néstor, Nelly, estaba media rara que miraba para todos lados”. Después indicó que “por la tarde yo pasaba dando vueltas por el barrio y vi a Candela que estaba a la vuelta de mi casa. Néstor le llevó comida, que el mismo martes Néstor y su sobrino el cual es de tez blanca, grandote y que tiene un Gol azul se llevaron a Candela, pero no por la fuerza. Le prometieron que le iban a dar comida y ropa y la llevaron a la casa de Néstor y que queda en Villa Tesei”.

Además indicó que el martes en la noche “cuando estábamos durmiendo, escuché cómo a alguien le tapaban la boca, y como rasguñaban las paredes, que yo golpeé la pared y ahí empezaron a rasguñar, volví a golpear y después no escuché más nada”. “Al rato, Mariela y yo escuchamos una frenada de auto, por lo que salí y escuché a una nena que gritaba ‘ayuda‘, y la subieron al Gol y se la llevaron para la casa rosa de la calle Kiernan” (el supuesto lugar donde Candela estuvo secuestrada).

Después, en la declaración aparece la participación del sexto detenido: “Que Hugo es un transa que anda en el barrio, y en la semana lo vi que fue a la casa rosa también”. También dijo que Hugo le envió un mensaje a Mariela avisándole que se iba por los allanamientos y que no lo vio más. En otra parte de la declaración, el testigo mete en la escena a una mujer y dice: “Micaela me contó que tenía los ojos rojos cuando la mataron, como para afuera”, y señala que “un amigo mío Maxi también la vio a Candela caminando a dos cuadras de Kiernan”. Y en la parte más dura de su declaración señaló que “se comenta en el barrio que Hugo fue quien la mató, que a él se le fue la mano. Hugo conocía a Candela y a la familia y tenía problemas con ellos”.

En tanto anoche realizaron un allanamiento en la casa de Bermúdez. El operativo estuvo encabezado por el fiscal Marcelo Tavolaro quien sostuvo que en el crimen de Candela habrían participado unas 8 personas. El fallo judicial sostiene que la captura la efectuaron al menos tres personas, que una pareja aportó luego dos casas donde la niña estuvo cautiva antes de ser asfixiada en una de ellas y que tres hombres descartaron el cadáver desde un vehículo. Además indica que “un grupo indeterminado de personas, se apoderaron de la niña” y que “por lo menos un varón y una mujer, prestaron la colaboración necesaria, aportando parte de los lugares donde se alojó la niña”, continuó el fiscal en referencia a los domicilios de los detenidos Néstor Altamirano (55), y Gladys Cabrera (41).