Un juez santiagueño ordenó ayer la detención de dos sospechosos y que otros siete sean demorados, luego de que un testigo clave los involucrara en el terrible crimen de Mario Agustín Salto, el chico de 11 años que tres semanas atrás fue violado, estrangulado y descuartizado en la localidad de Quimilí, en Santiago del Estero. Por ese caso ya había dos hermanos presos.
