Una mujer denunció que su exmarido la secuestró, la tuvo cautiva durante más de un día en su auto y no sólo que la golpeó sino que la violó reiteradas veces. La víctima consiguió zafar cuando la Policía la localizó a través de su celular y el agresor escapó, por lo que ahora tiene pedido de captura.

La mujer vivió una intensa y violenta historia de ‘amor’ en poco menos de dos años con este sujeto llamado Jorge Rivero, un chimbero de 36 años. Tras un año y medio de noviazgo, se casaron el 15 de noviembre último y ahí comenzó el drama de la chica de 30 años. ‘Nos fuimos a La Rioja. Primero iba todo bien, pero después me empezó a maltratar. Ya me había pegado una vez cuando éramos novios, pero el 1 de diciembre me dio una paliza que me mandó al hospital’, relató la víctima. En ese entonces ella denunció a Rivero y a los días regresó a Chimbas para refugiarse en la casa de su madre, pero supuestamente su marido empezó a llamarla y a enviarle mensajes de todo tipo.

El sábado último en horas de la mañana, la chica salió a comprar y cerca del Bº Parque Industrial fue sorprendida por Rivero, quien la subió por la fuerza a su auto Ford Fiesta, dijo. ‘Me pegó y me hizo agachar para que no viera adónde me llevaba. Sólo sé que anduvimos por el campo y por una zona de parrales. Tenía un machete y una tijera de podar. Yo le decía que íbamos a volver y le seguía la corriente para que no me matara. Me agredió de todas las formas’, denunció la joven mujer, quien agregó que fue abusada y sometida a otros vejámenes como golpes y quemaduras con colillas de cigarrillos. ‘Le rogaba que me diera aunque sea agua, pero no me daba nada. Estaba como loco. Me pedía perdón, me decía que iba a cambiar, que se iba a meter a una iglesia evangélica o que nos fuéramos a Mendoza, después hablaba solo, lloraba y le pegaba al auto’, relató. También contó que la retuvo hasta el domingo a media mañana, ocasión en que la trajo al centro capitalino. A todo eso, su madre ya había radicado la denuncia y los policías de la sección Seguridad Personal la andaban buscando.

Después de numerosos llamados, ella convenció a Rivero que debía contestar su celular. Fue ahí que la chica atendió y logró decir que estaban por Libertador y Jujuy. Según la versión, cuando el hombre descubrió que la Policía estaba cerca, lanzó a la chica del auto y escapó.