"¿Quién te envía mensajes? Decime.. viste que sos p…" Palabras más, palabras menos, así comenzó la charla que primero derivó en una discusión y luego en el sometimiento sexual de la víctima, según reza la denuncia que una mujer le hizo a su esposo. La mujer tiene 27 años (estudiante de abogacía y 2 hijos con una antigua pareja) y el hombre es un reconocido empresario sanjuanino (tiene una hija) dueño de 3 frigoríficos, la franquicia de una reconocida heladería y una casa de refrigeración.

Los hechos denunciados datan del 3 de abril y 5 días después la mujer hizo la denuncia en el Centro de Abordaje de Violencia Intrafamiliar y de Género. A la fecha, el denunciado está detenido por orden de la jueza Celia Maldonado que le dictó ayer prisión preventiva por el término de 20 días, bastante menos de lo solicitado por el fiscal Juan Manuel Gálvez, que instruye la causa, que pidió 90 días.

El relato de la mujer indica que esa noche estaban acostados en la cama, que a ella le llegan mensajes de un grupo de WhatsApp que a su pareja le caen mal. La insulta y empieza un forcejeo donde tiene sexo con su mujer sin su consentimiento que incluye actos turbatorios para la denunciante. La relación de pareja -según contó- ya venía desgastada y que, supuestamente, ésta era una escena más de celos.

La mujer esa noche se bañó y se durmió, al otro día el acusado habría intentado reparar el daño pidiéndole perdón y repitiéndole una y otra vez que no lo volvería a hacer. Pasado unos días, le impidió el ingreso al hogar (vive en Santa Lucía) y que él se puso violento, rompiendo marco y tela mosquitera de una ventana que buscaba forzar para ingresar.

Ese mismo día, llama a un amigo para contarle la situación y la acompaña a hacer la denuncia. Además, la mujer también cuenta que su pareja porta armas que utiliza para cazar y que esa situación le genera temor.

Las diligencias de la Justicia fueron casi inmediatas, donde Gálvez pide la detención del hombre y el sábado último en un allanamiento se da con este sujeto y se secuestran las armas. Le imputaron el delito de abuso sexual con acceso carnal y se investiga si está autorizado para tener esas armas.

En este caso, por los días que pasaron, no se solicitó examen de médico legista, y este punto es el elemento clave del que se vale la defensa (a cargo de los abogados César Jofré y Gustavo De la Fuente) que entiende que la violación no está consumada y que la relación sexual se dio en el ámbito íntimo de la pareja. 

Al hombre se le puede complicar la situación judicial pues tiene una suspensión de juicio a prueba (caso que se llevó en Flagrancia) por portación de armas.