Manuel Alejandro ‘el Cheyén’ Jofré (21) intentó ayer instalar ante los jueces de la Sala I de la Cámara Penal, su versión de que mató en defensa propia de dos tiros al verdulero Omar Andrés Flores (26) minutos después de las 4 del viernes 6 de abril del año pasado en el barrio Colangüil, en Pocito. Tranquilo ante el tribunal, Jofré se despachó con un relato que indignó a los familiares de Flores: declaró que aquella madrugada iba devolver la droga (778 g de marihuana, 228 g de cocaína) que la víctima le había dado ‘para vender’ y el revólver calibre 32 con tres cartuchos que Flores le facilitó para ‘cuidar’ esos estupefacientes.

‘Yo se lo dije al mediodía (anterior al ataque) y él me dijo que no, yo le debía plata, se fue en su moto y quedamos en hablarlo a la noche. A la madrugada lo esperé, lo fui a buscar y salía de su casa cuando llegó en remís y le volví a decir lo mismo, ahí me dijo que no, que yo debía seguir vendiendo para él y sacó un cuchillo y me quiso pegar, me rompió la capucha y una cadenita. Yo no me pude escapar porque se me vino encima entonces saqué el revólver que él me dio y le disparé los tres tiros que tenía’, dijo Jofré.

‘Es un mentiroso que busca sacarla barata. Mi marido hacía un mes que no tenía la moto, trabajaba todos los días desde temprano hasta la noche y con este asesino no tenía ninguna relación. Es mentira que lo atacó con un cuchillo y encima lo quiere ensuciar con eso de la droga, es increíble’, dijo ayer, molesta, la mujer del fallecido, Paola Yanina Fuentes.

Jofré no pudo explicar ante el fiscal Gustavo Manini, por qué no huyó cuando Flores sacó un cuchillo o por qué no le dio la droga y el arma al fallecido u optó por dejársela en su casa si es que ya no quería tenerlos en su poder. Además, no se secuestró ningún cuchillo y ningún testigo vio a la víctima con esta arma.