San Juan, 10 de junio.- Dos policías que cumplen funciones en la seccional 10 de 25 de Mayo quedaron en el ojo de la tormenta después de protagonizar un accidente de tránsito en estado de ebriedad, fuera de la jurisdicción en la que debían estar y por circular a alta velocidad. Ahora, el gobierno Provincial les hará pagar el patrullero que destruyeron y que había sido comprado hace menos de un año.

Según confirmaron fuentes oficiales, todo sucedió la madrugada del sábado en la Ruta Provincial 183 y callejón González, departamento 9 de Julio. Aparentemente, por la alta velocidad a la que circulaban, no pudieron esquivar una curva e impactaron de plano contra un pilar dejando la camioneta Chevrolet S10 destruida.

Tras el siniestro, el sargento ayudante Julián Daniel Ochoa y el oficial ayudante César Ávila fueron sometidos a la prueba de alcoholemia que arrojó que tenían 0,69 y 0,58 miligramos de alcohol por litro de sangre.

Ahora, los dos uniformados están suspendidos sin goce de haberes y su futuro en la fuerza dependerá de los resultados que arroje la investigación que por estas horas lleva a adelante la Subsecretaría de Control de la Seguridad Pública.