“No nos roben, somos pobres igual que ustedes”. Con esas palabras, María Torres suplicaba a los asaltantes que la noche del martes irrumpieron en su casa. Nada los detuvo; es más, pusieron un revólver en su cabeza y la redujeron junto a sus mellizos. Lo mismo pasó con sus vecinos, un obrero rural y su hijo adolescente que terminaron maniatados en otra vivienda de la misma finca, en Albardón. A pesar de que las dos familias son muy humildes, uno de los ladrones decía: “Dame la plata. Nos han dicho que tienen plata y cosas de oro”, además gritaba “¡dónde está la Play (refiriéndose a una consola de juegos)!”, relató la mujer. Lo único que se llevaron fueron algunos artefactos del hogar, tres garrafas, herramientas y una vieja bicicleta, pero en la huida dejaron tirado parte del botín.

Sospechan que los ladrones son de Chimbas (ya había un demorado en la Seccional 17ma) y que cruzaron el río para entrar por los fondos a la finca Ferreyra en calle Costa Canal, al Oeste de Ruta 40. Esto ocurrió pasadas las 21. Eran al menos 3 asaltantes y a los primeros que emboscaron fue a Guillermo Rosado (57) y a su hijo. Fue imposible conseguir sus testimonios, pero, según la Policía, ambos fueron golpeados y maniatados con precintos. Les sustrajeron sus celulares, una garrafa, un TV, un fumigador y herramientas de un galpón, dijeron.

Después atacaron a María Torres y a sus dos hijos, de 10 años, en la casa lindera. Su marido aún no llegaba. A ella le encañonaron en la cabeza. “Me llevaron a los empujones y mis hijos se quedaron calladitos al lado mío. Yo les decía: ‘No nos roben, somos pobres igual que ustedes‘. Y uno me dijo: ‘Callate y dame la plata‘”, relató la mujer. A esta familia le robaron un celular, una máquina de coser, calzados, 2 garrafas, un TV, un centro musical y otras cosas de poco valor. Los asaltantes huyeron por los fondos. Al rato, los policías de la Seccional 18va hallaron parte de las cosas cerca del río.