La defensa de Pedro Renzo ‘El Titi’ Zamora (23), principal sospechoso en el crimen del oficial inspector Mario Vega (52 años, ‘Perla Mora’ en el ambiente homosexual) pedirá estudios psicológicos y psiquiátricos en su cliente para atenuar el grave delito en su contra: pretende probar que no comprendió lo que hizo cuando asestó 11 cuchillazos a la víctima, pues actuó bajo un estado de extrema conmoción (emoción violenta) cuando el policía le reveló que tenía sida, informó ayer el propio defensor Gustavo de la Fuente. El letrado también anticipó que aportará como prueba el informe de un experto médico para demostrar que Zamora supo de boca del policía sobre la terrible enfermedad que había contraído (no usaban preservativos) la misma noche del crimen, el 12 de diciembre pasado, pues hasta ese día ignoraba a qué se debían extrañas apariciones en su piel.

La idea del letrado es conseguir que un médico revele que esas manifestaciones pudieron ser comunes también a los síntomas de alguna otra enfermedad venérea (de transmisión sexual).

El pasado 29 de febrero, el juez de Instrucción José Atenágoras Vega (Secretaría de Gladys Capdevila) procesó a Zamora por homicidio agravado, sosteniendo una teoría opuesta a la de la defensa. En su resolución, el magistrado sostuvo que Zamora sabía que tenía sida y por eso premeditó matar a Vega cuando se encontraba indefenso (desnudo sobre su cuerpo). Y no sólo eso: el juez está convencido de que ‘El Titi’ hizo sufrir al policía innecesariamente cuando lo ultimó con su propio cuchillo.

Aquella vez el magistrado también había procesado por encubrimiento agravado a dos empleados del hotel por horas donde ocurrió el homicidio (por limpiar las manchas de sangre y no denunciar) pero el defensor de ambos, Fernando Echegaray, también pidió que un tribunal superior revise el fallo.

Por esa razón fue que ayer el juez no amplió la indagatoria de Zamora por robo agravado, ya que luego del crimen cargó el cuerpo de Vega en su auto, lo abandonó en el camping municipal de Chimbas y huyó con algunas de sus cosas suyas, como un celular.