El asesinato de Kevin Díaz, el chico de 16 años ultimado de un puntazo en el corazón la noche del sábado pasado frente a la plaza del barrio Neuquén, Rawson, sigue trayendo cola. El lunes, después de que sepultaran al menor, un grupo de vecinos apedreó la vivienda de uno de los tres sujetos presos por el crimen y la Policía debió intervenir para evitar otros desmanes. Pero ayer en la siesta, varias personas del barrio terminaron con lo que habían empezado el día anterior: según la Policía, ingresaron a la misma casa, rociaron combustible y le prendieron fuego en el interior.
La hipótesis más fuerte entre los pesquisas es que Díaz fue asesinado por venganza. Tras su muerte, la Policía detuvo a 3 sospechosos: Enzo ‘El Tuerto’ Caballero (18), sindicado como quien le dio el puntazo letal, Sebastián Tornello (26) y un menor de apellido Herrera (17), a quien apodan ‘Culón’. Justamente la casa de este último sospechoso fue blanco de dos ataques, entre la noche del lunes y la tarde de ayer.
Fuentes policiales informaron que durante el velatorio del chico, los parientes de ‘Culón’ se mudaron a otro lugar por temor a las represalias de los vecinos. De hecho, luego de la mudanza y del sepelio del menor, un grupo de personas atacó a pedradas su casa ubicada en calle Jujuy.
Después de ese ataque, varios policías debieron custodiar la vivienda para evitar otras embestidas durante la noche del lunes. Y ayer, los vecinos aprovecharon que la casa no tenía custodia policial, arremetieron contra la casa de la familia de ‘Culón’, le rociaron combustible a las paredes, puertas y ventanas y quemaron todo. Ese grupo no habría estado integrado por familiares del fallecido.
Cuando la Policía llegó al lugar, no halló a ninguno de los agresores, por lo que no hubo ningún detenido. ‘El mensaje es claro, la gente no quiere que regresen’, dijo un jefe policial.
Tras el ataque de ayer, desde la Fuerza decidieron dejar una custodia en las inmediaciones para evitar nuevos daños contra esa o la vivienda de los otros dos sospechosos.

