‘Si me llega a pasar algo, fue él’. Esto fue lo que un testigo le escuchó decir tiempo atrás a Carlos Roberto Echegaray Osman (47) en clara referencia al temor que le tenía a un exalumno y supuesto amante, el que ayer fue detenido y se convirtió en el principal sospechoso del brutal crimen del chef. Al parecer, todo encaja con la hipótesis del crimen pasional: la autopsia reveló que el reconocido cocinero fue asesinado de 8 puntazos, lo que demuestra que lo atacaron con mucha furia mientras estaba de espalda e indefenso.
La investigación del juez Maximiliano Blejman, del Cuarto Juzgado de Instrucción, y los policías de Homicidios se centró en este cocinero llamado Daniel Fernando Illanes (32), quien fue detenido en su trabajo en un complejo de cabañas en La Bebida, Rivadavia, indicaron fuentes del caso. El muchacho fue alumno de Echegaray. Algunos testigos lo calificaron como un ‘amigo con derecho’ del chef desde hace 2 años y que a veces se quedaba a dormir en su casa de Estados Unidos al 326 Sur, Capital, justamente ahí donde lo encontraron maniatado y asesinado el jueves último, según trascendió.
Los íntimos del chef declararon que todos tenían desconfianza de Illanes porque le sacaba dinero, lo presionaba y casi lo extorsionaba por medio de amenazas, aseguró un investigador. Creen que quizás lo golpeaba, pues recordaron que una vez Echegaray apareció con el rostro lastimado. Un amigo del cocinero hasta aseguró que le escuchó decir que ‘si me llega a pasar algo, fue él’, apuntando a Illanes. Eso lo puso como sospechoso.
Los policías tratan de averiguar si Illanes se encontró con la víctima la noche del crimen. De hecho, le secuestraron 3 celulares. El BlackBerry del chef no aparece, afirmaron. Un dato llamativo es que Illanes salió de su trabajo el lunes a la noche y al otro día no se presentó. Cae la coincidencia que la autopsia realizada por el médico forense Carlos Cantoni, al cadáver de Echegaray, indica que lo asesinaron entre la noche del lunes y la madrugada del martes. También reveló que lo atacaron cuando tenía las manos atadas por atrás con un cable y murió desangrado producto de los 8 puntazos que recibió en la nuca y el cuello con un elemento punzante y filoso, explicaron. Lo mataron con furia mientras estaba indefenso, por eso el juez calificó el caso como homicidio agravado por la alevosía.

