Dos motos de 150cc y 110cc, dos equipos de aire acondicionado, una heladera, una cocina, tres camas, placares, cajoneras, dos modulares, dos mesas, 12 sillas, ropa, calzado. Todo eso ardió con casa y todo ayer en la madrugada, como parte de una venganza perpetrada por al menos 30 jóvenes, contra el supuesto homicida de Erwin Antonio Félix. Este joven, de 23 años y padre de un bebé, recibió tres disparos el domingo alrededor de las 7 en un almacén del Lote Hogar 38, en Chimbas, y murió en el hospital Rawson porque uno de esos balazos dio en el pecho y le provocó lesiones irreversibles.
El principal sospechoso de ese crimen es el aún prófugo Leonardo ‘Gordo’ Torres (34). Y todo indica que él mató a Félix por una vieja rivalidad pues un par de años atrás el fallecido le había dado un balazo en una pierna a Torres, dijeron ayer familiares del sospechoso.
Torres vivía con su hermano César, su cuñada Sabrina Muñoz y el bebé de la pareja, en el 2668 de Rivadavia, en el barrio Parque Industrial, Chimbas, la misma casa en la que, el 26 de noviembre pasado se habían quemado dos autos y una moto por un aparente juego con pirotecnia de César Torres, informó aquella vez la Policía.
Vecinos del lugar explicaron ayer que hubo dos embates contra la casa del supuesto homicida: alrededor de las 23,30 del lunes cuando al menos 30 jóvenes (serían del barrio Siete Conjuntos) lanzaron recipientes con combustible y los quemaron en el ingreso a la vivienda, sin provocar mayores daños. Y una hora después, a las 00,30, cuando esperaron a que se fueran los bomberos y la Policía, y entraron a la fuerza para quemar todo lo que había en la vivienda.
En la vivienda no había nadie, porque esperaban una reacción así: ‘nos habían dicho que iban a quemar la casa y yo no me iba a regalar con mi bebé, nos fuimos el mismo domingo. No es justo lo que hicieron porque con mi marido no tenemos nada que ver, el problema era entre ellos y no sé porqué. Ahora no sé qué vamos a hacer, encima mi marido lo metieron preso’, dijo ayer Sabrina Muñoz.
Según la Policía, César Torres fue detenido por policías de Homicidios, porque supuestamente en su auto, un viejo Chevrolet rural gris, se trasladó el homicida el día del crimen. Otro que cayó fue Juan José Castillo, apresado por policías de la Brigada Sur por su supuesta vinculación con el homicidio.

