Familiares, amigos y allegados a la familia de María Cristina Olivares, asesinada de más de 140 puñaladas el pasado 7 de julio en Pocito (se sospecha que en el crimen participaron su ex, la novia del joven y la cuñada de esa mujer) marcharon ayer para reclamar justicia y pedir que no se descarte a otros implicados en la maniobra.
