Buenos Aires, 13 de mayo.- Los elementos que complicarían a al menos uno de los cuatro familiares detenidos por supuesto encubrimiento y participación en el asesinato de Chiara Páez, están en manos de la justicia. El fiscal de Venado Tuerto, Alejandro Sinópoli, confirmó que ayer se secuestró ropa del padrastro del novio con sangre. Fue durante un allanamiento en la vivienda donde asesinaron y enterraron el cuerpo de la joven embarazada, de 14 años.
La madre del joven, el padrastro, la abuela y la pareja de ésta última, fueron arrestados cuando comenzó la investigación, ya que viven en la casa donde se cometió el homicidio. Los fiscales aseguran que durante la reconstrucción de los hechos, el joven mintió y "falseó" la mecánica del crimen para desvincular a sus familiares del asesinato. Eso quedó comprobado por las contradicciones entre su relato, el informe de los peritos y otros elementos recolectados en la escena del crimen.
"Ayer se encontró elementos que vinculan al padrastro del menor: fue secuestrada ropa con sangre en su habitación", dijo hoy el fiscal.
Sinópoli descree del relato del joven sobre cómo mató a Chiara, una joven de 1,75 metros de altura y de contextura mucho más grande que su exnovio. De no haber existido participación de un segundo o tercero, la joven se habría podido defender.
Otra de las cosas que el fiscal resaltó es que las lesiones y golpes en la cara de Chiara fueron realizadas contra un objeto no punzante, mientras que el menor afirmó lo contrario durante la reconstrucción del crimen.
Ahora se está investigando cuál fue el móvil del crimen. "Lo más llamativo es que Manuel no había manifestado su oposición al embarazo", precisó el encargado de la investigación.
