Hasta anoche continuaba el misterio sobre ese hombre que la tarde del jueves último apareció muerto en el canal Benavídez, entre Necochea y Gnecco, en Concepción, Capital. La policía seguía sin poder identificarlo, tampoco había datos de alguna persona denunciada como desaparecida y nadie se acercó a preguntar por el fallecido. Lo que sí trascendió ayer a través de la policía, fue que la autopsia realizada por la forense María Vázquez, reveló que el hombre -de entre 45 y 50 años- murió por asfixia por inmersión, o sea ahogado, y que los golpes que tenía eran producto del arrastre en el agua. Se estableció que murió pasado el mediodía del jueves y aparentemente había bebido alguna bebida alcohólica.