Empezó como una relación sentimental cualquiera cuando ella tenía 13 años. Él estaba casado y tenía dos hijos cuando la conoció, pero eso no le importó y durante un año la relación fue normal, hasta que todo pareció terminar. Ella nunca le dijo que había quedado embarazada y con ayuda de su humilde madre discapacitada crió a su pequeña hija, hasta que él apareció de nuevo en su vida cuando la beba tenía 9 meses. Ese mismo día él le dijo que se separó, supo de su paternidad y quedó detenido por robo. Cuatro meses después salió del Penal y la historia cambió diametralmente: la chica, ya con 15 años, volvió a quedar embarazada y perdió a su hijo por los golpes que le daba. Y, lo más grave, la obligó a prostituírse y recibía tales las palizas, que más de una vez le arrancó los cabellos por no llevar dinero mientras se ‘drogaba’ o salía con otras.
Según el expediente, esa escalofriante denuncia de la víctima (que incluyó otro embarazo frustrado por las secuelas de la primera pérdida) la conoció una vecina y luego los policías de una patrulla que la interceptó en la avenida Rawson y San Lorenzo, en Capital, el 26 de noviembre de 2010. Ese día, sobre las 14, la jovencita se hartó de mentirle a su madre y de esa extremada situación de angustia y violencia que atravesaba a diario, cuando las horas pasaban y no conseguía los 200 pesos que le exigía su concubino.
Denunció todo y el mismo día, su pareja, Sebastián Eduardo Maldonado (29 años, alias ‘El Yoni’) quedaba preso. Nunca dio su versión de los hechos, pero negó de plano tal acusación.
Sin embargo el complicado panorama procesal que enfrentaba, lo llevó ayer a acordar con su defensor oficial Mario Vega y la fiscal de Cámara Alicia Esquivel Puiggrós, un juicio abreviado en el que acepta su responsabilidad penal como autor de promoción a la prostitución de la menor. Y también recibir una pena de 11 años y 6 meses de cárcel.
Ahora, el juez Juan Carlos Peluc Noguera (Sala II, Cámara Penal) deberá resolver.

