Por primera vez, la mujer acusada de asesinar y descuartizar a su bebé recién nacido en enero del 2011, se animó a contar su verdad. Fue en la segunda audiencia del juicio en su contra en la Sala I de la Cámara Penal y, aunque en principio relató que la criatura nació sin vida, confesó que apenas dio a luz en el baño, alzó al niño y ‘sentí como que quiso respirar y entonces le tapé la boca porque no quería que llorara’.
No utilizó la palabra matar, pero reconoció que se deshizo de él porque el padre del niño era su ex cuñado, hermano de su ex marido, y por la difícil situación económica que atravesaba. Negó haber descuartizado al bebé, con total frialdad contó que ‘cuando tiré la bolsa, el bebé iba entero’, haciendo referencia cuando lanzó sus restos a los fondos de la casa de su vecina en Villa Nicolás Avellaneda, Rawson, aquella noche entre el 21 y 22 de enero del 2011.
La declaración frente a los jueces Agustín Lanciani, Raúl Iglesias y Arturo Velert Frau duró más de media hora, pero Carina Beatríz Lera (36) se complicó más. La declaración de la psicóloga Marisa Funes y el psiquiatra Héctor del Giudicce tampoco la favorecieron: su informe reveló que Lera entendía la criminalidad de sus actos, descartaron que haya sufrido una psicosis puerperal o tenga una enfermedad mental y señalaron que hizo uno burdo intento por simular perturbaciones. También testificó el ex cuñado, Diego Rosales (29), al que Lera le atribuye la paternidad del bebé fallecido. El joven dijo que hace un año y medio, antes del crimen, que no la veía.
Lera nunca se quebró. Confirmó que actuó sola cuando su familia dormía. Relató que el bebé cayó al piso después de expulsarlo del vientre y ‘lo vi moradito, ya no respiraba’, como argumentando que estaba muerto. ‘Me asusté, se me vinieron a la mente un montón de cosas, cómo les explicaba a mis hijos y a mis padres que el papá del bebé era mi cuñado’, dijo, además agregó que tiene 5 hijos, estaba sin empleo igual que su padre y su ex marido no le pasaba la cuota alimentaria.
También afirmó: ‘no lo corté al bebé. Cuando yo tiré la bolsa, el bebé iba entero’, pues aseguró varias veces que no lo descuartizó. Los jueces y el fiscal Gustavo Manini la apabullaron con preguntas y Lera sola pisó en falso. ‘¿No sé por qué le tapé la boquita? Porque cuando cayó, lo fui a alzar, ahí sentí como que quiso respirar y entonces le tapé la boca. No quería que llorara’, dijo. Ante eso, uno de los magistrados preguntó si lo que quería era acabar con la vida de la criatura, entonces ella respondió: ‘Y sí, por la situación que pasaba’.

