El delito que le imputaron fue abuso simple y la pena no fue la mínima porque intentaron llegar mucho más lejos. Ignacio Lagos y Jorge Luna fueron condenados por manosear a una chica e intentar obligarla a practicar sexo oral, cuando pudo zafar de la terrible situación.
El violento hecho ocurrió el 18 de abril del año pasado en una reunión de conocidos en una casa particular. Bien avanzada la noche, la víctima se recostó en la cama de una de las habitaciones y el dueño de la casa, Franco Martínez, se retiró del domicilio.
En el juicio, quedó establecido que a las 6,30 de la mañana Lagos y Luna se dirigieron a la habitacion y, valiéndose de la somnolencia de la victima, la tomaron de la cintura y del rostro agarrándola fuertemente de los brazos y de las piernas para luego besarle la cara y tocarle los pechos por debajo de la remera, sin tener ropa interior puesta.
Luego comenzaron a tocarla por debajo de la bombacha y Lagos, por proposición de Luna, buscó que la víctima le realizara sexo oral. Pero lo que provocó fue que aumentara la resistencia física y verbal de la mujer, que terminó escapando de la situación.
Este lunes la denuncia tuvo resolución judicial: los dos acusados recibieron una pena de 2 años de prisión en suspenso y otras medidas por el delito de abuso sexual simple.

