Un obrero rural de 55 años, oriundo de 25 de Mayo, fue condenado ayer a 6 años de cárcel por haber abusado de su propio nieto el 19 de enero de 2015, cuando el niño tenía 9 años. Aquella vez, al mediodía, el acusado llamó al chico a su casa, lo amenazó para que se quitara la ropa, se metiera en su cama y allí intentó violarlo, pero no logró porque justo la madre del menor comenzó a llamarlo y así interrumpió la maniobra. Cuando estuvo en su casa, el pequeño entre lágrimas le contó lo que le había hecho su abuelo e instantes después, el sospechoso quedaba detenido, según consta en el expediente.
El juez Raúl José Iglesias (Sala I, Cámara Penal) consideró probada la autoría del acusado (no mencionado para proteger al chico) en el delito abuso sexual agravado por el vínculo.
Durante los alegatos, el fiscal Gustavo Manini había pedido 9 años de cárcel, porque entendió que la maniobra contra el menor configuró un abuso gravemente ultrajante, agravado por ser el autor abuelo de la víctima.
Los defensores Ernesto y Emilio Usín, en cambio, habían pedido la absolución. Según fuentes judiciales, cuestionaron las pruebas de la acusación, principalmente la entrevista del niño en Cámara Gesell, donde contó cómo ocurrió todo.
El acusado había intentado sin éxito atribuir la denuncia a una supuesta venganza de su hija, la madre del niño, porque él no le permitía quedarse con una parte de la propiedad donde viven.
Esa mujer, sin embargo, no dudó en denunciar a su propio padre porque -dijo- también había abusado de ella manoseándola desde niña.
El fallo no está firme.
