Un changarín de 34 años fue condenado ayer por el juez de Garantías, Andrés Abelín, a cumplir 8 años de cárcel por dos ataques sexuales: los graves ultrajes sexuales cometidos contra su pequeña cuñada (entre los 4 y 12 años) y también por haber manoseado a una niña (hoy tiene 12 años) familiar de la principal víctima.

Abuso sexual gravemente ultrajante agravado por la convivencia y abuso sexual simple, fueron los delitos que el propio acusado (M.V., no se lo identifica para preservar a la menor) admitió haber cometido en un juicio abreviado, alcanzado con el fiscal Duilio Ejarque y el ayudante fiscal Fernando Guerrero (UFI Anivi) a través de su defensor, Roberto Montilla, dijeron fuentes judiciales.

El delito contra su cuñada (hoy de 14 años) había sido denunciado 5 de julio del año pasado por el director de la escuela a la que concurre la niña. El manoseo contra la otra menor se produjo el 22 de septiembre del mismo año. Los psicólogos informaron, tras entrevistar a ambas menores, que no mentían y que en su conducta habían detectado los signos típicos de los niños abusados, indicaron los voceros.

Esa opinión de los psicólogos sobre la verdad del relato de ambas niñas fue una de las pruebas que llevó al acusado a confesar su autoría.